GUÍA JURÍDICA · MARCAS

¿Qué clase de Niza necesita mi marca en Ecuador?

Cuando se registra una marca en Ecuador no basta con escoger un nombre y presentar la solicitud. También hay que determinar para qué productos o servicios se pretende obtener protección.

Esa identificación se realiza mediante la Clasificación Internacional de Niza, utilizada por SENADI para organizar los productos y servicios asociados a una marca.

Para las solicitudes presentadas en Ecuador durante 2026 se aplica la NCL 13-2026, vigente desde el 1 de enero de 2026. La clasificación contiene 45 clases: 1 a 34 para productos y 35 a 45 para servicios.

Elegir correctamente la clase importa porque la solicitud debe identificar los productos o servicios para los cuales se pretende registrar la marca.

EN BREVE

La clase de Niza no se elige únicamente por el tipo de empresa o por el nombre del negocio.

Se determina según qué productos llevan la marca, qué servicios se prestan bajo ella, qué compra realmente el cliente y qué actividades se pretende proteger.

En Ecuador cada solicitud de marca comprende una sola clase de productos o servicios. Si la estrategia requiere varias clases, normalmente serán necesarias varias solicitudes.

¿Qué es la Clasificación de Niza?

La Clasificación de Niza es un sistema internacional que organiza los productos y servicios utilizados para el registro de marcas.

No determina si una marca es distintiva, novedosa o registrable. Su función es identificar para qué productos o servicios se solicita protección.

Clases 1 a 34

Productos

Clases 35 a 45

Servicios

Para solicitudes presentadas en 2026, SENADI aplica la NCL 13-2026.

La clase no se determina por el nombre de la empresa

El mismo nombre ficticio MONTE AZUL podría utilizarse para ropa, café, un restaurante, una aplicación, una inmobiliaria, educación o servicios jurídicos.

El nombre por sí solo no permite determinar la clase.

La pregunta correcta es: ¿qué producto o servicio va a distinguir la marca?

Productos y servicios no son lo mismo

  • Ropa → principalmente clase 25.
  • Servicios de restaurante → principalmente clase 43.
  • Servicios jurídicos → clase 45.
  • Cosméticos no medicinales → principalmente clase 3.

Estos ejemplos son orientativos. La clasificación concreta depende de los productos o servicios realmente incluidos en la solicitud.

Los títulos de clase no sustituyen una revisión específica.

Un negocio digital puede necesitar clases diferentes

Software descargable

Clase 9

Software as a Service (SaaS)

Clase 42

Decir simplemente “mi negocio es de tecnología” no basta para elegir una clase. La clasificación depende de qué producto o servicio se ofrece realmente bajo la marca.

Esto no significa que todo negocio tecnológico necesite ambas clases.

El error frecuente de la clase 35

La clase 35 comprende, entre otras actividades, determinados servicios de publicidad, administración comercial y agrupamiento de productos para que terceros puedan examinarlos y adquirirlos.

La venta de productos, por sí sola, no se considera un servicio para efectos de la Clasificación de Niza.

Si una empresa utiliza su marca para identificar cosméticos propios, vender esos cosméticos no convierte automáticamente la clase 35 en sustituto de la protección correspondiente a los productos de clase 3.

Si además existe una actividad independiente de servicios minoristas, marketplace o agrupamiento comercial bajo esa marca, puede ser necesario analizar la clase 35.

Clase 35 no es una “clase general para vender”.

¿Puedo registrar mi marca para todo?

No mediante una solicitud general que cubra cualquier actividad.

La solicitud debe identificar los productos o servicios para los cuales se pide el registro y señalar la clase correspondiente.

Expresiones como “todos los productos” o “todos los servicios de mi empresa” no sustituyen una identificación adecuada. El alcance debe definirse de forma coherente con la actividad que se pretende proteger.

Una solicitud de marca comprende una sola clase

El artículo 138 de la Decisión 486 establece que la solicitud de registro de marca debe comprender una sola clase de productos o servicios.

Por ejemplo, una marca para ropa puede corresponder a la clase 25, mientras que servicios minoristas independientes bajo la misma marca podrían requerir analizar la clase 35. Si ambos ámbitos justifican protección, se evalúan solicitudes distintas.

No basta con seleccionar varias casillas dentro de un mismo expediente.

Varias clases pueden significar varias solicitudes

Como cada solicitud comprende una sola clase, proteger la misma marca en diferentes clases puede implicar varios expedientes.

Esto puede incrementar tasas, seguimiento, actuaciones y renovaciones futuras.

Tasa oficial ordinaria publicada por SENADI para una solicitud de registro de marca: USD 208.

El valor corresponde a la tasa ordinaria y puede variar cuando se acredita un beneficio aplicable conforme al tarifario de SENADI.

¿Conviene registrar muchas clases “por si acaso”?

No necesariamente.

Más clases no significan automáticamente una marca jurídicamente mejor protegida.

La estrategia debería revisar qué productos vende actualmente el negocio, qué servicios presta, qué actividades forman parte real de la operación, qué expansión está razonablemente prevista y qué ámbitos justifican asumir otra solicitud.

La cantidad adecuada de clases depende de la actividad y de la estrategia, no de una regla general.

Estar en clases diferentes no elimina automáticamente un conflicto

La clasificación y el análisis de registrabilidad responden preguntas distintas. La clase organiza los productos y servicios. El análisis marcario determina si signos anteriores pueden generar un riesgo de confusión o asociación.

Dos marcas pueden encontrarse en clases distintas y aun así requerir análisis sobre la relación existente entre sus productos o servicios. Del mismo modo, encontrarse en la misma clase no determina por sí solo que exista conflicto.

¿Qué pasa cuando un negocio tiene varias actividades?

Una cafetería que también vende café empacado e imparte cursos de preparación de café puede involucrar productos, servicios de alimentación y servicios educativos.

No debe asumirse que toda la actividad cabe necesariamente en una sola clase.

El orden correcto es: actividad → producto o servicio → clasificación → solicitud. No al revés.

¿Qué pasa con los negocios digitales?

Una misma plataforma podría involucrar, según el modelo, software descargable, SaaS, marketplace, publicidad, telecomunicaciones, servicios financieros o educación.

Que todas las actividades ocurran dentro de una aplicación o página web no significa que pertenezcan a una única “clase tecnológica”.

Software descargable → clase 9. SaaS → clase 42.

¿Cómo elegir correctamente la clase de una marca?

  1. ¿Qué productos llevan físicamente la marca?
  2. ¿Qué servicios se ofrecen bajo ese nombre?
  3. ¿Qué compra realmente el cliente?
  4. ¿Existen actividades distintas que requieren protección independiente?
  5. ¿Qué actividades justifican hoy asumir otra solicitud?

Con esa información se contrasta la actividad con la Clasificación de Niza vigente, sus títulos, notas explicativas y términos específicos.

¿Basta con leer el título de una clase?

No siempre.

Los títulos sirven como orientación general, pero la Clasificación de Niza contiene notas explicativas y términos específicos que permiten determinar con mayor precisión dónde corresponde un producto o servicio. La clase 35 es un ejemplo de por qué su título no debe interpretarse como una cobertura general.

¿Qué versión de la Clasificación de Niza se utiliza en Ecuador en 2026?

Para solicitudes presentadas desde el 1 de enero de 2026 SENADI aplica la NCL 13-2026.

La entrada en vigor de una nueva edición no modifica retroactivamente los registros o solicitudes anteriores; estos conservan la clasificación aplicable conforme al momento correspondiente.

¿La clase debe definirse antes de analizar una búsqueda fonética?

Idealmente, la actividad y las clases potencialmente relevantes deberían estar suficientemente definidas antes de interpretar los antecedentes encontrados.

Definir actividad → identificar clases potenciales → buscar antecedentes → analizar registrabilidad → definir estrategia → presentar.

Ejemplo: una marca con varias actividades

La denominación completamente ficticia LUMINA identifica un negocio que fabrica cosméticos, comercializa productos mediante una tienda online y presta tratamientos de belleza.

No sería correcto asumir simplemente que “LUMINA necesita clase 35 porque vende productos”.

Esto no significa automáticamente que LUMINA necesite las tres solicitudes. La estrategia depende de qué actividades se realizan realmente bajo la marca y cuáles justifican protección.

¿Qué clase necesita mi marca?

No existe una respuesta basada únicamente en el nombre o el sector general del negocio.

La clase depende de los productos y servicios que la marca pretende distinguir.

En 2026 SENADI utiliza NCL 13-2026, con 45 clases.
Cada solicitud comprende una sola clase.
Una misma marca puede necesitar varias solicitudes.
La clase 35 no sustituye automáticamente la clase correspondiente a los productos vendidos.
Estar en clases distintas no elimina automáticamente un posible conflicto marcario.

La estrategia debe empezar por describir qué hace realmente el negocio y qué actividades necesitan protección.

Fuentes jurídicas y oficiales

AUTORÍA

Arturo Olvera Mosquera

Abogado fundador de Olvera Legal

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